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lunes, 27 de abril de 2009

De Alas Malas V


Ya han pasado tres semanas desde mi primer colapso, y aunque he tenido algunas recaídas, están han sido un tanto leves, pero han cambiado mi perspectiva en cuanto a la relación maestra-alumno que se había mantenido hasta el momento, diciendo esto mientras puedo ver su rostro sereno y dormido, la suavidad de su mano sobre mi frente, no ha hecho sino cuidarme, por qué entonces siento que le falta confianza en lo que puedo o no dar. Las conversaciones propiciadas por mis tiempos de inactividad (sobre todo el tobillo que tardo dos días en sanar) lo demuestran, estos muros se debilitan cada vez más, y este destino demasiado manipulado, demasiado convergente y prefabricado, se convierten en mi elección, mientras observo sus cabellos castaño oscuro que rodean sus ahora abiertos ojos, por fin dibuja un esbozo de sonrisa en su rostro, me acerco, y mientras su otrora esquivo aroma se mezcla con el mío, evito mis dudas y logro al fin elevarme.

viernes, 13 de marzo de 2009

De Alas Malas IV





Sorbo a sorbo, este caldo enriquece mi cuerpo, que ya delira por su esfuerzo. Mirando al contenido de la cuchara sopera recuerdo mi pasado, tan lejano ahora tan próximo en una línea de vida. Recuerdo mis preocupaciones, como ocupaban mi cabeza minucias ahora convertidas pero partes intrínsecas de lo que fui y sigo siendo, porque un error se reconoce pero no se desecha. Me niego a desprender mi ser, me niego a transformarme, mutar, esa es otra cuestión. Empiezo a sentir como funciona mi cuerpo internamente, como destruye cada alimento para utilizar a su conveniencia, como torrentes me transitan distribuyendo la bien ganada energía. Y sigo recordando la niñez que ahora entra en mi puño apretado, corriendo aves que alguna vez soñé cabalgar y que ahora sueño ganar en carrera, y el sudor empieza a brotar de cada poro, y mi frente bañada no cesa de irradiar ese calor que me desprende los ojos de sus cuencas, y comienzo a ver blanco, porque para ver blanco hay que mezclar todos los colores, y todos los pensamientos y todas las intenciones, cuchara primero, plato después, y mi rostro besa el suelo regalando un buenas noches que no pude contener.

viernes, 6 de marzo de 2009

De Alas Malas III





Golpea la derecha de mi rostro contra el árbol, reboto y caigo contra el suelo, y mientras gajos, hojas, tierra y sangre crean este elixir en mi boca trato de no darme por vencido, de levantarme de nuevo, de atender el silbo que entre ánimo y decepción me ayuda a seguir. Siempre fue clara, no iba a ser fácil, entre las comidas que aligeran mi cuerpo y los fieros ejercicios que la fortalecen, casi no hay respiro, por suerte están sus momentos espirituales como dice ella, yo no creo mucho en esas cosas, pero afirma mi concentración y me deja descansar. Ya han pasado dos meses desde que llegue a estos campos y creo que la mejoría es notoria pero el control es imposible de esta manera, se que tarde o temprano tendrá que entrenar conmigo, después de todo yo tengo la siniestra y ella complementa con la suya.

sábado, 28 de febrero de 2009

De Alas Malas II



Gran sensación Gran, así adjetivizo el momento, ya semanas que el campo me llamaba, que debía estar aquí parado encima de esta colina, aerodinamia en extasiada del soplo de los dioses en cuerpo de personas, puedo ver el horizonte y sentir cada pedazo mío, cada ondulación del terreno, cada extracto mínimo de vida es en parte mío ahora, eso me digo mientras mis pies se mantienen en la colina pese al esfuerzo que imprimo ya en mis movimientos, una no es suficiente para volar, pero si es suficiente para soñar, me repito entre el chillido de animales y un silbo tenue, distintivo que se escucha a lo lejos, es el mismo llamado del sueño, ¿ es la afirmación que pertenezco a estos campos?. Que importa el sueño es muy bueno para despertarlo, así sigo de puntillas limpiando el piso de hojas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

De Alas Malas I

Jodidamente bueno, hoy pude moverla totalmente estirada poco a poco, ya sirve para disipar el calor, y darme un poco de sombra, por lo menos eso ya que atrae tanto calor que estoy pensando en teñirla, o más bien blanquearla, pero el punto es que ya esta subyugada a mi voluntad, es ahora que la siento mas mía que nunca. Como iba a pensar que me gustaría tanto cuando empezó a brotar estaba tan enojado, no comprendía (aunque creo que eso no ha cambiado) por que tenia que salirme eso a mí, tan doloroso, tan amorfo, tan abrupto. Pero las cosas son como son y tuve que dejarla crecer muy a mi pesar hasta tomar su forma correcta y su tamaño aparentemente adecuado. No la sentí mía hasta que empezó a emplumar, si esas plumas la hicieron de mi propiedad, son exacto mi cabello, bueno un poco mas delgadas, pero hasta tiene canas entre pluma y pluma, y las más largas se enrulan un poco, como no le iba a agarrar cariño si ya la reconocía mía, como iba a amputármela… no ni idea mi ala, es mi ala además ni siquiera es fea, que no tiene compañera que es inútil sola, bahh aunque no siento ni miras de los dolores que sentí por años en el lugar donde salió esta, sigo con la esperanza de que brote su compañera, pero como ya dije utilidad va teniendo y no es poca.