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martes, 25 de enero de 2011

latita y audiófono



Enterrada a medias pero todavía brillante la lata saludaba, pero nadie parecía darse cuenta, paso una vieja y por un instante imperceptible la apreció, pero muy sucia, muy abajo, muy rastrera para mantener su emoción. Pasó un perro y la esnifó por unos momentos hasta que percibió su pasado mentolado y caneloso que estallo en reminiscencias del cachorro que probaba los dulces de su dueño, del cachorro que ahora olía todo antes de probar, se alejo ese instante mentolado y caneloso no era algo que quisiera remembrar.

Había sido un día normal de los normales, había desplegado sus conocimientos en papeles, y los había expresado con su boca sin esforzarse mucho, y como muchas otras veces el trato social había sido impermeable, no le gustaba profundizar en temas fuera de su accionar así que las conversaciones políticas y deportivas de el almuerzo de este día en específico no habían sido ni complacientes ni instructivas en especial, pero habían sido. Y la duda misma corroía su pensamiento del por qué se piensa y estima más un día por su anormalidad y no uno tan simple como este.

Subió a su carro, arrancó y en el cruce pensó y cambió de idea. Porque hoy no iría directo a su casa a comenzar el resto de su día sino que volvería por los derroteros del recuerdo hacia su antiguo barrio. Si allí donde los dulces eran realmente dulces, y las mentiras no hacían realmente daño. Ya hace dos meses había pasado por su antiguo barrio pero las circunstancias no le habían permitido siquiera recordar el momento. Ahora si lo era, hoy podría bajarse y oler su antiguo barrio, y aunque físicamente estuviera muy cambiado sabría que es el mismo lugar, y las marcas en los árboles seguirían estando, y las fuentes seguirían teniendo la misma curvatura que pasada por sus dedos parecería que ella hubiera amoldado. Quizás. Pero el carro tenía otros planes, y pese a la buena precaución de sus mantenimientos, y al fino cuidado que ella le daba, hoy falló.
Desde pequeña le habían inculcado un respeto máximo por las creencias y las tradiciones, muchas cosas no están para ser entendidas pero obedecidas deben ser, como la misa dominguera, como atender a los varones, como el cuidado de expresarse de cierta forma en cierto lugar. Nada raro eso lo aceptaba e incluso estaba hoy en su forma de enseñar, pero llegado el momento hay que preguntar se decía y romper a caso, y recordaba como por dichos de su abuela fue que nunca recogió nada del suelo, son trampas decía ella, trampas hechas para que dejes entrar en tu casa a los "espíritus dañinos", así es que dos peines, un reloj, tres lapiceros, y etcéteras ya no recordadas habían quedado encontradas que no recogidas. Que tenía entonces esta lata en sus manos que rompía con todo eso, quizás le era familiar, quizás el hecho de que había caminado tanto para tropezarse con ella le daba el derecho a su pertenencia, o quizás el tiempo de romper había llegado.

Las gotas cavaban la tierra entre la grama, el rojo más oscuro sin reflejo de los brazos del columpio desparramaban el agua que caía del cielo. Y en una banca sentada jugando con las nubes sin mover sus brazos, estaba ella, y no se mojaba. En sus oídos resonaba esa canción que no había escuchado pero conocía de memoria. La lata abierta, los audiófonos posicionados y un cable largo que parecía no acabar, que no podría ser enchufado. Y no se mojaba, sonreía si, el agua la acompañaba, le miraba, le sentía pero no le tocaba, y la sonrisa empezaba a resquebrajar la arena que su rostro formaba, y pequeñas partículas de ellas se desprendían para rodar por las mejillas, la brisa las disipaba, y no se mojaba. Era el pasado, el futuro, lo normal y lo extraño. Quiso gritar, quiso susurrar, quiso tararear y acompañar los tambores que a sus sentidos deleitaban, quiso estallar en mil pedazos, vaporizarse, no para desaparecer si no para estar en todos lados. Y no se mojaba. Hasta que levanto su cuerpo, pudo entonces cerrar los ojos, pudo gritar de sus adentros, pudo estallar en millones de pedazos, ahora si se mojaba.
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Se arrepintió en el mismo instante. No se puede decir que se arranco el sonido de los oídos, no se puede decir que arrojase la latón don con un dejo de desdén, fue con tanto cariño y cuidado que limpió todo, acomodó en toda su extensión las líneas de energía, pareció incluso despedirse con un susurro que quedara archivado por un tiempo en aquella latita cerrada con premura envasando aquellos audiófonos, recordó que hoy solo era un día normal, de esos que uno no debería acordarse pero siempre los recuerda. Se alejo, abandonando todo en aquel suelo húmedo, se arrepintió en el mismo instante pero nunca más se arrepintió.

martes, 9 de marzo de 2010

Con Oprobio 1 y 2


1

1.

Riéndose solo en el baños mientras mea, ríe por la venganza ínfima que se ha cobrado, a su pene le has escupido, la muy escupidora ya se lo venía mereciendo, pa que sepa lo que es bueno, pa que sepa que no es a escupir cuando y donde se le plazca, las saliva iba lentamente enfriando el glande, y el orín a chorros avisaba del exceso alcohólico. Guarda la sonrisa antes de volverla carcajada, y esconde el paquete, si bien no le importan lo que digan la poca vergüenza le puede traer consecuencias. Vuelve entonces con la montana a conversar como conversaba antes de ir por sus urgencias. Lo espera graciosa un poco tambaleante, pero llena de vida.
"Botaste todo o te queda algo"
"Para ti siempre sobra"
Responde escueto y directo, no es que se negara a los encantos de una puteja de barrio, que no están mal de cuando en cuando, pero hoy quizás no quería tanto, hoy quizás guardaba sus fuerzas para algo mejor.
"Vamos"
Le dijo la lisonjera.
"vamos"
Respondió escueto y directo, a tanta insistencia no podía negarse, así son las leyes que gravitan la noche, y la primera ley es cumplirlas.

Recuerda entonces, mientras dirige su carromato, lo poco que gusta de un camino concurrido, lo bueno que es esta nueva vía libre, recuerda eso, y lo olvida al momento que escucha el encendedor de su inquieta acompañante, le molesta el humo en su carro, le molesta porque esa marca barata era alguna favorita, pero aguanta, sabe que reaccionar en este momento no le funcionaría para nada, solo habría que perder. No dejará que el humo le convierta, no ahora por lo menos, estira la mano derecha y juega con la humedad del su sexo, como puede después de tantos kilómetros recorridos sentir esa ansia, piensa para sí, y un cigarrillo apenas fumado cae a las alcantarillas, y una nariz sin humo acompañada de un esbozo de sonrisa se estiran y acomodan con el viento.

 
2.

 
De a poco convierte su sonrisa en carcajada, y apenas distraído por ver el reflejo de sus antiguas cicatrices mezcladas con las nuevas en un rostro que aqueja dureza sin pedir perdón. Vuelve en sí. Y sabe que tiene que lavar sus brazos con la mayor eficacia, este lugar ya esta muerto como el cuerpo del dormitorio, no hace falta ser más cuidadoso, se dice mientras la toalla teñida cae al basurero. Se dejo llevar por el momento, tal vez no tenía porque abrirle esa zanja en el estomago, o quebrar esos pómulos con el mango de esa daga, pero nadie le pido que atacara con esa daga tan finamente acabada, al quitársela se manejo casi sola, y sería un recuerdo de esta noche, quizás lo único memorable de la misma.


Pasó al otro cuarto, y pudo ver el armonioso desastre que habían realizado entre ambos, la obra de arte de la que quiso ser autor único, pero tendrá que compartir por su dar lugar a reacción, quizás es mejor así piensa, uno crece mas con este tipo de colaboraciones. Ve a su antigua daga tirada la cual tuvo que abandonar por un golpe artero, en manos de la puteja que le trajo hasta aquí.
"Llora por tu dueño"
Le espeta
Y responde con amargas lágrimas, de un sufrimiento sincero por el cuerpo de quien fue su dueño, yaciente al lado, como yacieron innumerables niñas de su harén, una a una marcadas con el misma daga que le habían arrebatado en batalla.
"Puedes quedarte con la vieja"
Le dijo mientras caminaba calmado.
Sabía que este tipo de animal sería incapaz de responderle, que es del tipo que se agarra al poder para sentirse un poco viva, que no valía la pena callarle, que debía dejarla llorando porque el mal necesita ser llorado también.

 

jueves, 3 de diciembre de 2009

Insomnia





No se si es con mi mente
O  con mis dedos que recorro
Los senderos de esta puerta
Cada imperfección gloriosa que regala
La madera tallada, abombada y húmeda
La pintura gruesa y grumosa
Asi te prefiero.
 
Los insectos cantan
Los insectos pican
Y cualquier excusa que le mantenga vivo
Es de lo que se aferra este cuerpo de insomnia
El cansancio no es de su incumbencia
La responsabilidad ajena le resbala
Y mis ojos buscan cualquier luz inventada dentro de mis parpados
Solo para ampliarla y jugar con ella hasta cegar mi sueño

Llueve afuera
Me llama la lluvia como si me quisiera
Como si mis pies mojados se limpiaran en ella
Como si empapando mi espalda, el peso se cayera
Llueve adentro, pero no como quisiera

El viento aturde una escampada, y silba, y casi araña
Y miro afuera, como si las vueltas funcionaran
Y vuelvo al tortuoso sueño de nunca iniciar
Cuento ovejas, cuento delfines
Cuento espadas que atraviesan mi torso como barril mágico
Y callan mis gritos, callan mis dolores
O por lo menos succiona el filo un poco para devolverlo en su momento
… cuando mas lo necesite…. Cuando tenga sueño


lunes, 2 de noviembre de 2009

Una jornada mas


Esta semana se alinearon los planetas, entorno al equipo de los gatos para superar a sus archirrivales perrunos. Como en todos sus encuentros la palabra clásico ha quedado chica, y su felina estética logro superar la defensa canina después de estar abajo dos veces en el marcador. Los Perros tendrán su oportunidad en el partido de vuelta, pero si no encuentran la forma de liberar su juego no les auguro buenos pronósticos. Este partido corono así una jornada llena de resultados extraños cual si fueran dictaminados por los gustos de un ente quinielero supremo. Amante de los resultados abultados, solo un resultado en blanco logra manchar el fixture, a continuación los resultados de la fecha:

Gatos – Perros (5 – 4)

Mora – Frutilla (6 – 5)

Pes – FIFA (7 – 1)

Nirvana - Pearl Jam (2 – 1)

Kishimoto – Toriyama (3 – 2)

Zurdos – Diestros (3 – 3)

Cejas – Pestañas (4 – 3)

Nadal – Federer (7 –6)

Naruto – Sasuke (4 –3)

Bugs Bunny – Mickey (4 – 4)

Britney – Cristina (0 – 0)

Beatles – Rollings (5 – 2)

Gabo – Varguitas (2 – 4)

Snicker – Milky Way (1 – 6)

Achachairu – Ocoró (2 –1)

Mario – Sonic (4 – 1)


domingo, 9 de agosto de 2009

Felipao


Felipao nació sordo, flacucho y torpe.

Bueno quizás no torpe, pero por lo menos lo parecía. Este gato sin igual, prole de la gran Gatussa, pese a todas sus aparentes discapacidades logro ganarse el cariño del que le conoció. Como es que llegó donde estuvo, como un gato sordo, flacucho y torpe gano su lugar y se hizo recordar.

Una casa llena de gatos requiere otro.

Cuando el desborde gatuno en la casa Leigue era infructífero a la hora de amilanar la infesta de roedores, se llego a pedir a los familiares ejemplares que cumpliesen con tareas gatunas. Y es que los felinos que ya pululaban por el lugar eran todos siameses, marcados por su estirpe de aprecio estético, y no precisamente por sus aptitudes cazadoras. Es así que llega un pequeño y flacucho a recibir miradas de desprecio, de animales y humanos. Felipao a este hogar. Gato plomo hijo de gata negra, por fuera y por dentro. Es que Felipao no había nacido para el camino que por el eligieron.

El gato enajenado.

La recepción siamesa no fue bastante amistosa, es así que Felipao se convirtió en el blanco de todos los juegos bruscos que se le ocurriesen a Gio macho alfa de esta comunidad felina (dirigida matriarcalmente por Yanka). Al ver recibir inmutable los vari palos propinados por sus gatunos congéneres el tenue maullido comenzó a llamar la atención de sus "dueños", casi apagado, casi mudo era su única expresión, repetida con exasperación día tras día para el que se dignase a escucharla.

No era de sorprender entonces que este gato casi mudo sea sordo. Muchos intentos de asustarle con sonidos fuertes a su espalda confirmaron esta teoría, o quizás simplemente no era un gato asustadizo, ni siquiera curioso, tal vez, tal vez no,

Infringiendo natura

Se siguió esperando entonces a que pese a sus particularidades, cumpliera el cometido, y apareciese roedores en boca para alegrar a toda la peña. Es ahí cuando esperaban que el quedaba estático apreciando tanto naturaleza, como caja boba. Si gozaba estático tanto de apreciar el horizonte como de un buen partido de fútbol por tele, de una polilla estática en el techo, o de una fruta estampada en las sabanas, las cuales si se dignaba a investigar, lo haría con extrema parsimonia. Esta actitud intrigaba y más que todo llevaba a la exasperación extrema a sus dueños. Para qué le queremos, que se vaya. Sus días estaban contados.

Su magia

Abriendo los parpados mañaneros, sintió un placer nuevo en su espalda... y es que Felipao tenía un placer suyo mas escondido, uno que podía compartir, gozaba de dar masajes. Uno a uno fue despertando a los dueños con sus esponjosas patas en la espalda, en el cuero cabelludo, agregando una que otra lamida de su rasposa lengua, con su gran paciencia y ritmo, con su tímida observación, nadie pudo resistir sus encantos, y así como salto a la vida de cazador sin que le preguntasen, así sin preguntar cambio a su vida de masajista. Nadie más dudo jamás de su importancia, nadie se intrigó más por sus excentricidades.


martes, 24 de marzo de 2009

Aguaca Prica


Aguaca prica / Moleka da

Ferroca loza / Sabor te da

De maripopa / De libelúla

Aguaca prica / Trucula tá


Aguaca prima / ufana vá

Ula tetera / per la vina

Decanta mina / flexora pura

Aguaca prima / ufana vá


Aguaca moka / dela chitá

Mixura pronto / con truculá

Craneamo loko / Errata dua

Aguaca sosa / Deja lavá


Aguaca troca / Di chokolá

Plegó la quila / Pinta de maj

De lacrimona / De la dentrina

Aguaca troca / Di chokolá


miércoles, 4 de marzo de 2009

20 Sueños


Pensé que me había cansado de dormir
Pensé que oscurecer el cuarto y descansar
Pensé pensé pensé, fallé fallé fallé
Y con 20 sueños como estertores cada vez desperté
20 sueños tuve 5 no recuerdo y 15 voy olvidando
En 2 de ellos me visitaron fantasmas del pasado
No se si venían en paz o de prestado
3 veces escuché el sonido del despertador sin que este sonara
2 veces jugué futbol, 1 jugué tenis, 1 jugué básquet
2 perdí, 2 gané, y 3 empaté
20 sueños tuve 9 no recuerdo y 11 voy olvidando
3 veces desperté con chistes que no conocía
2 películas de escenas rápidas pasaron por mi mente
1 de esas tenía mucho parlamento
3 heridas de rodilla, 2 veces doblado el tobillo y el hombro contrario
Ninguna muerte
20 sueños tuve 14 no recuerdo y 6 voy olvidando
4 veces pude ver mis rostros
5 veces pude ver mis manos
Solo 1 ocasión mis palmas y ojos se tocaron
20 sueños tuve 17 no recuerdo 3 voy olvidando
2 jugos de lima, 2 dos de mandarina
1 vez vi el cielo
3 veces fui amado y 5 me odié
20 sueños tuve de todos me olvidé

sábado, 14 de febrero de 2009

Nacer de Nuevo

Despertó en posición fetal, como no hacía desde niño, como se había prohibido desde niño. Y con la suavidad de su nuevo pijama, rozó las sábanas hasta sentarse a decirse. Hoy he nacido de nuevo, hoy soy un nuevo ser. Se olvido de ponerse sandalias, o solo quiso cambiar, y empezó a caminar descalzo, como se había, o le habían prohibido hacer desde su tierna juventud. Que sensaciones olvidadas, pequeñas fisuras nuevas que solas han de curar. Despacio y sin prisa pensó en desayunar, ya no lo hacía, pero hoy no era igual. Había nacido de nuevo, empezó a desayunar. Trato de cortar con otra mano, quiso sus mañas reinventar, y en el momento de sazón de aquel jugo de fresas que tanto añoraba probar, dejo azucares de lado y licuo sin más. Que diferente es el sabor sin algo que pueda endulzar, pensó. De pronto el esbozo de una sonrisa, mojada en lágrimas que afloraban incontinentes en su rostro, y mientras vaso, y jugo caían a sus pies descalzos, recordó que, nacía de nuevo, porque había muerto igual.